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sábado, 6 de diciembre de 2014

Trasplante de corazón

Los trasplantes de corazón se llevan realizando desde hace más de 26 años.
Para comenzar, hay que recalcar que no todos los hospitales pueden realizar trasplantes de corazón. Algunos, ni siquiera pueden extraer el órgano para que sea enviado a un centro en el que sea implantado. Pero...

¿Qué es un trasplante de corazón?

Es la sustitución de un corazón enfermo o dañado por uno sano de un donante. No todas las personas pueden ser donantes. Estas deben estar en muerte cerebral irreversible, con ausencia de respiración espontánea y con las funciones básicas intactas al estar conectado a máquinas de supervivencia.

¿Cuándo se necesita un trasplante de corazón?

Se necesita para tratar:
  • Anginas de pecho graves que no se pueden tratar con medicamentos ni con cirugía.
  • Insuficiencia cardíaca grave cuando los medicamentos y la cirugía no funcionan.
  • Anomalías cardíacas presentes al nacer y que no pueden ser corregidas con cirugía.
  • Ritmos cardíacos anormales incapaces de curarse con otros tratamientos.
Pero no sólo por tener alguna de estas patologías se va a recibir un corazón. 

Condiciones del receptor

Como los donantes son pocos y los receptores muchos, es necesario cumplir una serie de requisitos. Estos son:
  • Ser menor de 55-60 años
  • Tener una esperanza de vida menor de 2 a 3 años debido a alguna enfermedad cardíaca previa que sea grave.
  • Tener buena condición vital en el resto de órganos (sobre todo pulmón, riñón e hígado).
  • Tener una buena salud mental.
  • Tener buen estado social y gran apoyo familiar.
  • No estar en estado de desnutrición.
  • No haber sufrido anteriormente accidente cerebrovascular (ACV).
  • No haber sufrido cáncer previamente.
  • No tener infección por VIH.
  • No tener infecciones activas en el momento del trasplante (como por ejemplo hepatitis)
  • No tener diabetes insulino-dependiente o que otros órganos no funcionen correctamente.
  • Que no haya enfermedades en los vasos sanguíneos de piernas y cuello.
  • No tener engrosamiento de los vasos sanguíneos del pulmón (hipertensión pulmonar)
  • Que no tengan hábitos de vida insaludables como fumar, beber o drogarse.

¿Cómo se realiza el trasplante?

La intervención se realizará en tres pasos:
     1. Extracción del corazón del donante. Esto sólo se realizará si el paciente se encuentra en muerte cerebral, como explicamos anteriormente. Las muertes cerebrales suelen aparecer únicamente en accidentados de tráfico.
Desde que se extrae hasta que se implanta no deberán pasar más de 6 horas. 
El corazón se extrae sólo si el paciente dejó por escrito que quería donar los órganos o si se lo dijo a su familia y esta autoriza la intervención.
     2. Extracción del corazón del receptor. Para realizar esta segunda parte, el paciente se le administrará anestesia general y anticoagulantes. 
El trasplante cardíaco ortotópico es el más común y del que vamos a hablar. Para ello se realiza una gran incisión a lo largo del esternón para así dejar expuesto el corazón. 
A continuación se conecta mediante bypass cardiopulmonar al paciente con una máquina extracorpórea que hace la función de los pulmones y de los riñones.
     3. Implante del corazón del donante. El corazón del donante se coloca en la cavidad del receptor. A continuación se suturan los 5 vasos principales que salen del corazón del donante con los vasos del receptor (anastomosis).
Se reinicia el corazón nuevo del paciente (a veces con desfibriladores) y una vez que se comprueba que funciona, se cierra la caja torácica.

También existe el trasplante cardíaco heterotópico. En él el corazón donante se sutura a los grandes vasos antes de retirar el corazón dañado o enfermo. Esto es así cuando el corazón donante no llega con la fuerza suficiente para ser implantado después.


Riesgos

Al ser una operación que necesita anestesia, los riesgos asociados a esta estarán presentes. Además, como en toda cirugía, se puede producir sangrado e infección.
Sin embargo, son riesgos especiales de este procedimiento la formación de coágulos, daño a los órganos, desarrollo de cáncer o aumento de colesterol y diabetes al tomar los medicamentos antirrechazo, ACV, ataque cardíaco, arritmias, aumento del riesgo de infecciones, rechazo del corazón o arteriopatía coronaria leve.

Postoperatorio

Si la evolución es buena, la estancia hospitalaria es de 7 a 21 días. De estas, las 24-48 primeras horas se pasarán en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
La recuperación total se da a los 6 meses. Se necesitarán mientras tanto controles del corazón para comprobar su buen funcionamiento.
La lucha contra el rechazo es continua y por ello, se deben tomar medicamentos antirrechazo de por vida. Durante el primer año es habitual realizar biopsias del miocardio para prevenir la aparición de rechazo.
El 80% de los pacientes siguen vivos a los 2 años de la operación. Un 70% cinco años después. 

Si quiere saber más consejos sobre cómo vivir con un corazón trasplantado visite el apartado del blog "Para más información...".

viernes, 28 de noviembre de 2014

Enfermedad de Crohn

Hoy vamos a hablar de una enfermedad poco conocida por muchos: la enfermedad de Crohn.


Enfermedad de Crohn

¿Qué es la enfermedad de Crohn?

La enfermedad de Crohn es una enfermedad crónica autoinmune que se engloba dentro de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales (EII). Entre estas enfermedades también encontramos a la colitis ulcerosa que es muy semejante pero que tiene ciertas diferencias que iremos viendo.

¿Cómo diferenciamos a la enfermedad de Crohn de la colitis ulcerosa?

La principal diferencia que existe entre ellas es la parte del intestino que afectan. Mientras la colitis ulcerosa afecta únicamente al colon, la enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier parte del tracto digestivo desde la boca al ano, siendo más común en el final del intestino delgado (íleon) y principio del grueso (colon). Si sólo afecta al delgado, pasa a llamarse enteritis mientras que si sólo afecta al grueso se llama colitis. A veces la enfermedad se extiende hasta la zona anal y perianal provocando patologías secundarias a la dicha. Raramente se presenta en el esófago y estómago. 
La enfermedad de Crohn afecta de forma segmentaria, es decir, se alternan las zonas afectadas de tal forma que nunca se verá la inflamación continua.
Además de por la parte que afectan, también diferenciamos el Crohn de la colitis en que la primera afecta a todas las capas del intestino, desde la más gruesa a la más delgada. La colitis por su parte no afecta a todas las capas. 
Otra diferencia entre ellas es que al observar en el microscopio una muestra de intestino afectado por la enfermedad de Crohn, esta presenta granulomas o masas esféricas.

¿Qué causa la enfermedad de Crohn?

La causa es desconocida. 
Se sospechan de factores hereditarios ya que hay estudios que demuestran que el 5% de los niños con un progenitor afectado de Crohn padecen la enfermedad. Este porcentaje se eleva hasta el 15-30% si ambos progenitores padecen la enfermedad. Aún así, la herencia no es la causa final de la aparición de Crohn.
La enfermedad se ve influida por una serie de factores tales como la dieta, los hábitos higiénicos, las infecciones, los anticonceptivos, etc. Esto se debe a que estos factores influyen sobre el sistema inmune y si se ven alterados, la inmunidad también.

Sintomatología

Los principales síntomas son la diarrea y el dolor abdominal aunque hay más síntomas (ver gráfica).
La diarrea es un gran indicador de la porción del intestino que está afectada. Si es escasa y presenta sangre, nos indica que la porción afectada es el colon. Si por el contrario es abundante, la zona de la lesión es el intestino delgado.
El dolor abdominal va a depender del lugar donde se presenta la inflamación.
Otras complicaciones secundarias son las fístulas, los abscesos, las fisuras y los pliegues en la zona anal. También aparecen en el intestino estrechamientos (estenosis), úlceras, fístulas y fisuras.

Tratamiento de la enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn afecta sobre todo a personas jóvenes comprendidas en el rango de edad de entre 15 y 30 años. 
El principal tratamiento es el farmacológico que lo que hace es remitir la enfermedad, ya que es incurable. El tratamiento se modifica frecuentemente para prolongar lo más posible la remisión. Se complementa con una dieta adecuada.

¿Cuándo es necesaria la operación?

El 75% de las personas con enfermedad de Crohn necesitarán en algún momento de su vida cirugía.
Esta cirugía puede ser electiva en los casos en que se quiera prevenir la aparición de cáncer colorrectal ya que este afecta en mayor medida a los pacientes previamente diagnosticados de Crohn.
Pero en la mayoría de casos la cirugía es programada y necesaria. Esto es así en casos de aparición de fístulas, abscesos, megacolon tóxico o cuando el tratamiento farmacológico deja de hacer efecto.
En los casos de obstrucción u oclusión intestinal, hemorragia intestinal o perforación del intestino, la intervención es urgente.

Técnicas quirúrgicas más utilizadas

En aquellos casos en que se produce una estenosis del intestino, las técnicas más utilizadas serán:

  • Resección intestinal y anastomosis. Se extrae la parte afectada del intestino y se vuelven a unir los extremos sanos del mismo. Esto puede implicar pérdidas en la absorción de nutrientes.
  • Estricturoplastia o estenoplastia. No se reseca ningún fragmento intestinal sino que se ensancha la zona en la que se encontraba la estenosis. Para ello se realiza una incisión longitudinal en la pared intestinal. Posteriormente se sutura en sentido transversal de manera que la luz del intestino, o sea, la parte que queda hacia el interior, quede más ancha.
  • Bypass intestinal. El procedimiento es básicamente igual que en el bypass coronario sólo que se realiza en el intestino. En este procedimiento, se realiza un puente con una parte de intestino sano entre el principio de la zona afectada y el final de la misma. Gracias a este puente se cicatriza la zona enferma del intestino.
En los casos de perforación, se realizaría la resección del fragmento perforado y la posterior anastomosis entre el resto del intestino sano. A veces es necesario realizar una ostomía para que la cicatrización sea correcta y rápida.
Si se presentan abscesos abdominales o rectales se realizará un grenaje del absceso. Tras drenarlo se reseca la parte afectada. El tratamiento se completa con antibióticos.
Si lo que aparecen son fístulas se realizará una cirugía que será explicada en la siguiente entrada del blog.
La última medida que aún está en desarrollo es el trasplante de intestino. Este trasplante se realizará cunado la enfermedad sea severa y sea necesario extirpar la mayor parte del intestino. 
Esta parte del sistema gastrointestinal es la encargada de la absorción de nutrientes, por lo que si no hay una gran parte del intestino, la función se verá comprometida. Para contrarrestar esta falta, se suele administrar alimentación por vía intravenosa pero esto, a largo plazo, crea problemas hepáticos graves.
Cuando se da este caso, se recurre al trasplante de intestino. A veces también se trasplanta el hígado y otros órganos implicados en la digestión.


Cuidados postoperatorios

A los enfermos de Crohn que hayan sido intervenidos quirúrgicamente se le suministrarán una serie de medicamentos, entre ellos analgésicos y antibióticos.
Se les realizarán planes de dietas que suplan el déficit que les provoque la mala absorción de los nutrientes. Además las 6-8 semanas posteriores a la cirugía la dieta será rica en fibra.
Estas medidas podrán ser temporales o permanentes dependiendo de la evolución del paciente, de la cantidad resecada, etc. Además influyen otros factores como el ejercicio físico que realice el paciente.
Se deberán realizar revisiones periódicas con el gastroenterólogo y el cirujano para valorar la evolución y la posible recaída en nuevos procesos inflamatorios.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Bypass coronario

Si padece ud. alguna enfermedad de las arterias coronarias quiere decir que las arterias que suministran sangre y oxígeno al propio corazón (arterias coronarias) se encuentran endurecidas o tienen un calibre más estrecho de lo habitual.
En estos casos, y cuando otro tipo de tratamientos no han surtido efecto, su médico puede recomendarle una revascularización de la arteria coronaria o, más comúnmente llamado, bypass coronario.

¿Qué son las arterias coronarias?

Para entender mejor el procedimiento, debemos de conocer un poco sobre la anatomía del corazón.
Ya que el corazón es un músculo (el más importante del cuerpo), es un tejido vivo, por lo que necesita un aporte adecuado de sangre y oxígeno para poder realizar sus funciones. Para ello, el corazón se "autobombea" sangre mediante las arterias coronarias, que van directas al músculo cardíaco, nutriéndolo y oxigenándolo.


¿Por qué necesita ud. un bypass?

Su médico le recomendará este procedimiento en caso de que presente un bloqueo en una o varias arterias coronarias, tanto total como parcial. Dicho bloqueo, provoca que el corazón no reciba el aporte sanguíneo necesario, lo que se denomina cardiopatía isquémica o arteriopatía coronaria, manifestándose con dolor torácico o angina de pecho. Si no se corrige esta anomalía puede desencadenar en infarto de miocardio.

                                              

Otro tratamiento que le pueden haber ofrecido también es la angioplastia y colocación de stent.

¿En qué consiste?

El bypass coronario es la intervención cardíaca más común, realizada con éxito a más de 230.000 personas en Estados Unidos.
La operación consiste en colocar un injerto, obtenido de una porción de una vena de la pierna o una arteria del pecho, que sortee la sección obstruida de la arteria coronaria. Es decir, consiste en colocar un "puente" que redireccione la sangre por el camino correcto "esquivando" el "camino atascado".
Para ello, se llevará a cabo una intervención quirúrgica en la cual se le administrará anestesia general. El cirujano procederá a realizarle una incisión en el pecho y dividirá el esternón para poder tener acceso al corazón.
Toda la sangre del corazón será redireccionada a una máquina de circulación extracorpórea debido a que, para la intervención, hay que pararle el corazón. La maquina realizará su trabajo, es decir, oxigenará la sangre, la distribuirá por el organismo y eliminará el dióxido de carbono.
Actualmente, existe un nuevo tipo de cirugía en la cual no es necesario detener el corazón, por lo que no es necesaria la circulación extracorpórea. Se denomina "revascularización coronaria sin circulación extracorpórea" o "OPCAB". Se procederá a la realización de dicha intervención en caso de que ud. presente algún problema con el método anterior.
También se procederá a la obtención del injerto para la derivación. Para ello, el médico seleccionará una vena de la pierna o una artería del tórax.
En el caso de la pierna, se realizará una incisión en la parte interna de la pierna entre el tobillo y la ingle. Una vez obtenida, un extremo se suturará a la arteria coronaria y el otro extremo a una abertura realizada en la aorta, sorteando así la zona obstruída. 
Si se escogiera la arteria mamaria interna, un extremo ya estaría conectado a la aorta, por lo que solo habría que suturar el otro extremo a la arteria coronaria.
Una vez realizado el injerto, se cerrará el externón y se suturará la incisión, reestableciendo también la circulación normal.


Riesgos

Los riesgos son los mismos que en cualquier intervención quirúrgica. En cuanto a los propios de esta cirugía, podemos encontrar:
  • Infección de la herida del pecho, sobretodo en casos de obesidad.
  • Ataque cardíaco.
  • Accidente cerebrovascular.
  • Insuficiencia pulmonar o renal.
  • Febrícula y dolor torácico, conocido como síndrome postpericardiotomía, que puede durar hasta 3 meses.
  • Problemas del ritmo cardíaco.

La vida después del bypass

Deberá de controlar su dieta, limitando el consumo de grasas y colesterol. También es recomendable el ejercicio físico, tanto nadar como caminar, para recuperar fuerzas y ejercitar el corazón.
Como la operación de bypass no le cura la enfermedad de base (posiblemente una ateroesclerosis), se le administrarán fármacos para reducir los niveles de colesterol y un antiplaquetario para reducir el riesgo de coágulos.

Entre el 20 y el 30% de los pacientes que se someten a esta intervención necesitarán un segundo procedimiento a los 10 años.




Para más información: visite la "Guía básica para pacientes con enfermedad coronaria y puentes coronarios" y la guía didáctica sobre el bypass que aparecen en los links del apartado de la derecha.