sábado, 20 de diciembre de 2014

Lobectomía del pulmón

Lóbulos de los pulmones


Los pulmones están formados por varios lóbulos. 
El derecho, al ser más grande, está formado por 3 lóbulos: el superior, el medio y el inferior. El izquierdo es más pequeño porque parte de la cavidad está ocupada por el corazón. Este pulmón está formado por sólo 2 lóbulos: el superior y el inferior.
Entonces...

¿Qué es la lobectomía?

La lobectomía es la extirpación de uno de esos lóbulos pulmonares dejando el resto del órgano intacto.
Se suele utilizar para tratar cánceres de pulmón bien localizados en sus estadíos primarios. Aunque también se utiliza para tratar infecciones que terminan en abscesos purulentos (con pus), para tratar un daño grave del pulmón, tuberculosis o enfisema pulmonar.
Nosotros vamos a tratar de explicar la lobectomía desde el punto de vista del diagnóstico de un cáncer pulmonar.

¿Sólo se realizan lobectomías para tratar un cáncer?

Esto no es cierto, no sólo se realizan lobectomías. Dependiendo del tamaño y la localización del tumor cancerígeno, también se puede recurrir a neumonectomías (extirpación total del pulmón) y resecciones en cuña (extirpación de una parte del lóbulo). Si se extirpan dos lóbulos del pulmón derecho, a esto se le llama bilobectomía.

¿Cómo se realiza el procedimiento quirúrgico?

Hay dos maneras de realizar este procedimiento: el conservador mediante toracotomía y un nuevo método llamado cirugía torácica asistida por vídeo (VATS).
Incisión para toracotomía
Si se va a realizar la toracotomía, para comenzar se anestesia al paciente. Esta anestesia ha de ser general ya que el tórax va a ser abierto por completo. Una vez el paciente está anestesiado, se abre la caja torácica por el costado del lugar en donde se va a extraer el lóbulo, a través de las costillas. 
La incisión va desde la línea media clavicular del lado afectado hasta su homónimo en el costado. Se inspecciona entonces que lóbulo será el extirpado. Una vez lo localizamos, vamos a extirparlo clampando bien las venas para no producir una gran hemorragia. Una vez se extirpa, se anastomosan los extremos sanos (esto sólo en caso de que fuera el lóbulo medial del pulmón derecho el que va a ser extraído).
Si se realiza mediante la técnica de VATS entonces las incisiones serán muy pequeñas. Mediante estas incisiones se introducirán los instrumentos necesarios para llevar a cabo la intervención. Una vez se ha separado el lóbulo que se pretende extirpar, se agranda una de las incisiones y se retira el lóbulo.


Para finalizar se colocan tubos a través de la incisión y se sutura el resto. Esto favorece el drenaje tanto de la sangre como del aire que se fuga del pulmón.

Riesgos

Los problemas relacionados con cualquier anestesia. Infección y sangrado son otros de los problemas más comunes. Si el sangrado se acumula impidiendo la ventilación se define como hemotórax, si es aire el que se acumula se denomina neumotórax. Necesidad de un respirador artificial durante una larga temporada o un colapso pulmonar. 
En casos más graves, se puede dañar algún órgano (generalmente el corazón) o producir incluso la muerte.

Postoperatorio

La estancia hospitalaria durará de 1 a 2 semanas, dependiendo del paciente y de su progreso.
Se deberá modificar la dieta, se comenzará oxigenoterapia y se comenzará con fisioterapia respiratoria para favorecer la ventilación en los lóbulos restantes. Se deberá evitar todo contacto con humo de tabaco, polvo o cualquier sustancia irritante para los pulmones.
Si a usted le envían de alta con los tubos de drenaje, el médico le indicará cómo realizar todos sus cuidados.

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