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lunes, 1 de diciembre de 2014

Hemorroides

¿Qué son las hemorroides?

Las hemorroides son dilataciones de las venas de los plexos venosos de la mucosa del recto o del ano. 
Si el plexo afectado es el superior, las hemorroides son internas. Estas no son visibles porque están situadas por encima del ano, en el recto, y recubiertas por la mucosa.
Si el plexo afectado es el inferior, las hemorroides son externas. Estas sí son visibles porque se encuentran en el ano y recubiertas de piel.


Causas

La principal causa de hemorroides en chicas jóvenes es el embarazo. Esto se debe al incremento de la presión ejercida por el útero sobre las venas hemorroidales, sobre todo durante las últimas semanas de embarazo y durante el parto.
La postura también influye a la hora de la aparición de hemorroides. El estar en sedestación (sentado) o en bipedestación (de pie) durante mucho tiempo puede causarlas. Por esta causa, el ser humano es más propenso a sufrirlas.
El sobrepeso también juega un papel a favor de la aparición de hemorroides. La grasa abdominal aumenta la presión.
El estreñimiento aumenta también la presión al hacer más esfuerzo al defecar.
Finalmente, aunque es menos probable, puede haber un factor genético que aumente el riesgo de sufrirlas.

Síntomas

El principal es la rectorragia o sangrado anal. Además se presenta estreñimiento, que aunque puede ser la causa, también puede ser un síntoma. Picazón, molestia y prolapso (protrusión) a través del ano, son síntomas comunes. Aparece dolor severo sólo si las hemorroides están prolapsadas o trombosadas.

Clasificación según gravedad

Según su gravedad podemos clasificarlas en:
  • Grado I: hay rectorragia al defecar.
  • Grado II: protruyen al defecar pero tras el esfuerzo recuperan su posición original.
  • Grado III: sobresalen al defecar y se introducen manualmente.
  • Grado IV: siempre están prolapsadas.

Tratamiento

Las hemorroides no tienen que ser operadas siempre, de hecho, sólo un 5% resultan en cirugía.
Antes de que sea necesario operarlas se utilizan otros recursos como son, por ejemplo: dietas adecuadas, uso de pomadas tópicas, fármacos o técnicas higiénicas adecuadas.
Las hemorroides de grado I y II, tienen un nuevo tipo de tratamiento mínimamente invasivo en el que se ligan con bandas elásticas. Estas bandas lo que hacen es privarlas de riego sanguíneo, lo que provoca la muerte de la hemorroide y que, al cabo de un tiempo, caiga por su propio peso.

Existen otros métodos igual de efectivos como la coagulación con láser o luz infrarroja, la utilización de la crioterapia o las inyecciones esclerosantes.


Hemorroidectomía

Se usa en las hemorroides de grado III y IV o en aquellas que sean muy molestas o que no hayan respondido al tratamiento previo.
Las técnicas utilizadas son:
  • Cirugía tradicional con bisturí eléctrico monopolar.
  • Con láser, en especial las externas. Este método provoca recuperaciones más rápidas y menos dolorosas.
  • Con ligasure que es un sellador de vasos.
  • Técnica de Longo, mucosectomía con grapadora mecánica o anoplexia mucosa circular (AMC). Esta técnica utiliza la grapadora para cortar la circulación de la hemorroide. La AMC reduce mucho el dolor postoperatorio aunque no está demostrada su total eficacia.
A: se introduce el dispositivo a través del ano hasta el recto
B: se comienza a desplegar el dispositivo
C: el dispositivo ya está colocado en su posición
D: se empuja el "émbolo" para grapar las hemorroides
E: las hemorroides ya se graparon y se retiraron
  • THD (desarterización hemorroidal transanal). Consiste en suturar la arteria hemorroidal que corta el flujo hacia los plexos hemorroidales.

Riesgos

Todos los riesgos asociados a la anestesia, así como la infección.
Los síntomas específicos de la hemorroidectomía son:
  • Formación de coágulos que pueden viajar a otros órganos y derivar en problemas más graves.
  • Sangrado anal.
  • Estenosis anal.
  • Descontrol de las deposiciones.

Postoperatorio

Rara vez recurren.
La estancia en el hospital (de ser necesaria) es muy corta: 1 día de media.
Es frecuente que haya sangrado y sobre todo dolor ya que los postoperatorios de las hemorroides son muy dolorosos.
Es necesario seguir una dieta rica en fibra y beber mucha agua.
Tomar baños de asiento unas cuantas veces al día.
No hacer grandes esfuerzos físicos durante la primera semana.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Cesárea

¿Qué es?

Una cesárea es una intervención quirúrgica en la que se lleva a cabo la extracción del bebé y de la placenta del útero materno. Esto se realiza cuando hay alguna complicación inesperada durante el parto o cuando el parto vaginal no es posible. Los problemas que se dan con mayor frecuencia y por los cuales hay que realizar esta operación son:
  • Problemas en la salud de la madre. 
  • Por la posición del bebé dentro del útero. 
  • Por falta de espacio para que el bebé salga por el canal vaginal. 
  • Porque se detectan signos de sufrimiento en el bebé.

La mayoría de los partos son vaginales. Solo uno de cada cuatro son por medio de esta operación y se llevan a cabo normalmente en mujeres con embarazo múltiple.

Procedimiento

Esta operación consiste en practicar una incisión en el abdomen y en útero de la madre. Para ello primero se administra la anestesia a la paciente. Se suele emplear anestesia epidural que sólo duerme de cintura para abajo y que evita sentir dolor, aunque sí que puede que se sientan algunas molestias. Antes de la anestesia hay que tener colocado siempre un catéter endovenoso para inyectar cualquier medicación que deba usarse durante la cesárea y para mantener la hidratación de la madre. Después se aplicará una disolución antiséptica en el abdomen y se rasurará el vello púbico de la paciente. Seguidamente se practicará la incisión por encima del hueso púbico y de forma horizontal. Luego se hará la incisión en el útero y para finalizar se llevará a cabo la extracción del bebé así como de la placenta y se cerrarán las incisiones.



En el quirófano encontraremos dos ginecólogos, un anestesista, una enfermera instrumentista y otra circulante.

Riesgos


A pesar de ser una cirugía mayor, no existen relativamente riesgos ni para la madre ni para el bebé pero esto no quiere decir que no nos los podamos encontrar. Por ejemplo, tras la cesárea, un área de la pared uterina puede quedar más debilitada y esto podría suponer problemas para llevar a cabo futuros partos vaginales. Sin embargo, más de la mitad de las mujeres a las que se le realizó esta operación pudieron conseguirlo. 

Recuperación

Tras esta intervención la paciente precisa de un mayor período de tiempo para su recuperación que si fuera parto vaginal. Debe pasa entre 2 y 4 días en el centro hospitalario. Se recomienda a la paciente que camine para que se reponga más rápido de la operación y si hubiese dolor se le administrarían analgésicos.