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martes, 23 de diciembre de 2014

Esplenectomía

¿Qué es?

La esplenectomía es la cirugía para extirpar un bazo dañado o enfermo.
El bazo es un órgano cuya función principal es inmunitaria. Se encarga de combatir los gérmenes y las infecciones. Aparte de la función inmunitaria, también ayuda en la filtración de la sangre.
La situación anatómica de este órgano es: en el cuadrante superior izquierdo del abdomen, por debajo de la parrilla costal.

Causas

Las causas son variadas. Entre ellas encontramos:

¿Cómo se hace?

Para comenzar se anestesia al paciente. Para ello se utiliza anestesia general. Se debe manejar con gran cuidado la cápsula esplénica ya que hay casos documentados de esplenosis, recurrencia de la PTI y aparición de síndrome de Felty.
La intervención se puede hacer mediante dos técnicas: por cirugía abierta o por laparoscopia.
La cirugía abierta: el cirujano realiza una incisión en el costado del paciente, justo por debajo de las costillas. A continuación localiza el bazo y lo extirpa. Si es necesario, se extirparán los ganglios linfáticos abdominales de la zona. Tras revisar cuidadosamente si hay sangrado, y tras comprobar que no es así, se cierra la incisión.
Mediante laparoscopia: al paciente se le realizan de 3 a 4 incisiones en el abdomen. Se introduce gas para expandirlo. A continuación, y con ayuda de los aparatos laparoscópicos, se extirpa el bazo y se suturan las incisiones. Esta técnica no es apta para todos los pacientes.

Si os interesa, podéis ver la operación en el siguiente enlace.

Riesgos

Los relacionados con la anestesia. El sangrado y la infección también pueden aparecer. Formación de hernias, abscesos pancreáticos o hepáticos, neumonía, trombosis, pseudoquiste pancreático, derrame pleural o perforación gástrica.
A largo plazo, y sobre todo en niños menores de 6 años, puede aparecer sepsis fulminante postoperatoria. Aún así el porcentaje de afectados por sepsis es del 1%.
La trombosis venosa portal postesplenectomía también aparece pero sólo en un 4.7 - 6.6% de los pacientes.

Postoperatorio

La hospitalización varía desde los 2-3 días hasta las 4-6 semanas dependiendo del tipo de cirugía que se lleve a cabo.
La mortalidad por esta intervención, exceptuando a los pacientes mieloproliferativos, es menor al 1%.
La extirpación del bazo no es incompatible con la vida. Todos los pacientes que fueron sometidos a esta cirugía llevan vidas normales, lo único es que, al retirar parte del sistema inmune, se es más propenso a sufrir infecciones. El único cuidado es la aplicación de la vacuna antigripal cada año.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Resultado de la encuesta realizada sobre las operaciones.

Ya se ha cerrado la encuesta que estábamos realizando. 
Primero vamos a recordar cual era la pregunta y las posibles respuestas:
¿Ha sido operado alguna vez a lo largo de su vida?
 - No, nunca.
 - Una única vez.
 - Entre 1 y 5 veces.
 - Más de 5 veces.

Según vuestras respuestas, un 40% de las personas han sido operadas entre 1 y 5 veces o nunca se han operado. El 20% han sido operadas una única vez y nadie se ha operado más de 5. Para estos resultados organizamos el siguiente gráfico: 


¿Os he resultado interesante el gráfico?, ¿Os esperabais esas respuestas?. Todo lo que queráis comentar, lo podéis hacer en el apartado de abajo, en "comentarios".

domingo, 21 de diciembre de 2014

Amputación de una pierna

¿Qué es una amputación?

Una amputación es la extirpación de una parte del cuerpo, en nuestro caso de la pierna, ya bien sea a nivel de los dedos, del tobillo, de la rodilla o de la cadera. 
Raramente se utiliza esta última a nivel de la cadera ya que se suele evitar el problema para que no sea necesario llegar a tales extremos.

¿Por qué se debe amputar una pierna?

Las razones por las que se suele amputar un miembro son:
  • Traumatismos graves o lesiones irreparables.
  • Infección grave en la pierna que no puede ser curada, generalmente cursa con gangrena.
  • Flujo sanguíneo inadecuado en la extremidad, generalmente cursa con necrosis del tejido.
  • Tumores malignos en la pierna que deben ser extirpados.
  • Quemaduras que ocupan una gran superficie y quemaduras por frío que son muy graves.
  • Trastornos congénitos, como que una extremidad no se hubiera desarrollado igual que la otra.
  • Heridas que no sanan y que, por lo tanto, pueden terminar en infección.

¿Se necesita realmente la amputación? ¿Cuánto ha de amputarse?

La amputación siempre se realizará como último recurso de tratamiento de las causas antes indicadas.
Se suele recurrir a la amputación cuando su médico no encuentra otra solución para abordar el problema. Antes de que esto ocurra, a usted ya le tendrían que haber indicado que la amputación era una posible solución.
La longitud de pierna que se amputa nunca es una cifra fija. Esto dependerá de hasta dónde llega su problema, del estado de la pierna que quedará y de la consideración propia del cirujano experto.
Siempre se debe dejar el mayor volumen de pierna residual (pierna que queda sin amputar) de forma que esta pueda garantizar el correcto riego sanguíneo y así evitar una mala cicatrización.

¿Cómo se realiza?

Para comenzar será anestesiado. Se utilizan dos tipos principalmente de anestesia: la general que lo dormirá por completo y la epidural para dormir sólo la zona de las extremidades inferiores y la cadera.
Se suele emplear la primera ya que, como es una operación considerada mayor, el paciente puede sufrir mareos o desmayos durante la intervención.
Una vez el paciente está dormido, se realizará una incisión transversal a nivel de donde queremos amputar la pierna, por ejemplo, por encima de la rodilla.
Una vez expuesta la zona, se deberán localizar las arterias y venas principales. Cuando las tenemos localizadas, se cortan los músculos y se ligan estas arterias y venas. Se corta el hueso o huesos con ayuda de una sierra especial. Se retira el trozo de pierna que ha sido amputada y se suturan los músculos al hueso restante y las venas y arterias. Se pule el hueso que queda para evitar que corte o desgarre las estructuras adyacentes. Finalmente se sutura la piel sobrante formando un muñón. Esto sólo se realizará si no hubiera infección. Si la pierna estaba infectada, no se podrá suturar la incisión y se deberá dejar expuesta para hacer los cuidados necesarios hasta que la infección haya desaparecido y se pueda formar definitivamente el muñón.
Es muy importante este último paso ya que cuanto mejor sea el resultado final del muñón, más facilidad tendrá el paciente a la hora de utilizar prótesis.



Riesgos

Como siempre la infección, el sangrado y la reacción adversa a la anestesia están presentes. Además se puede inflamar el muñón, contractura por la flexión de la articulación de la cadera, dolor, trombosis venosa profunda o sensación del miembro fantasma.

Postoperatorio

La estancia hospitalaria puede ir desde 2 días hasta 2 semanas o más. 
Se comenzará a realizar ejercicios fisioterapéuticos para recuperar la movilidad de la pierna residual. Además puede ser necesaria la ayuda de un psicólogo para superar el impacto que causa la amputación.
Frecuentemente sentirá dolor. No se preocupe, se le administrará analgesia para que esto no suceda. Deberá realizar las curas necesarias para facilitar la cicatrización.
Puede necesitar una prótesis, esto requiere tiempo, mientras tanto debe utilizar una silla de ruedas a la que llevará tiempo adaptarse.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Lobectomía del pulmón

Lóbulos de los pulmones


Los pulmones están formados por varios lóbulos. 
El derecho, al ser más grande, está formado por 3 lóbulos: el superior, el medio y el inferior. El izquierdo es más pequeño porque parte de la cavidad está ocupada por el corazón. Este pulmón está formado por sólo 2 lóbulos: el superior y el inferior.
Entonces...

¿Qué es la lobectomía?

La lobectomía es la extirpación de uno de esos lóbulos pulmonares dejando el resto del órgano intacto.
Se suele utilizar para tratar cánceres de pulmón bien localizados en sus estadíos primarios. Aunque también se utiliza para tratar infecciones que terminan en abscesos purulentos (con pus), para tratar un daño grave del pulmón, tuberculosis o enfisema pulmonar.
Nosotros vamos a tratar de explicar la lobectomía desde el punto de vista del diagnóstico de un cáncer pulmonar.

¿Sólo se realizan lobectomías para tratar un cáncer?

Esto no es cierto, no sólo se realizan lobectomías. Dependiendo del tamaño y la localización del tumor cancerígeno, también se puede recurrir a neumonectomías (extirpación total del pulmón) y resecciones en cuña (extirpación de una parte del lóbulo). Si se extirpan dos lóbulos del pulmón derecho, a esto se le llama bilobectomía.

¿Cómo se realiza el procedimiento quirúrgico?

Hay dos maneras de realizar este procedimiento: el conservador mediante toracotomía y un nuevo método llamado cirugía torácica asistida por vídeo (VATS).
Incisión para toracotomía
Si se va a realizar la toracotomía, para comenzar se anestesia al paciente. Esta anestesia ha de ser general ya que el tórax va a ser abierto por completo. Una vez el paciente está anestesiado, se abre la caja torácica por el costado del lugar en donde se va a extraer el lóbulo, a través de las costillas. 
La incisión va desde la línea media clavicular del lado afectado hasta su homónimo en el costado. Se inspecciona entonces que lóbulo será el extirpado. Una vez lo localizamos, vamos a extirparlo clampando bien las venas para no producir una gran hemorragia. Una vez se extirpa, se anastomosan los extremos sanos (esto sólo en caso de que fuera el lóbulo medial del pulmón derecho el que va a ser extraído).
Si se realiza mediante la técnica de VATS entonces las incisiones serán muy pequeñas. Mediante estas incisiones se introducirán los instrumentos necesarios para llevar a cabo la intervención. Una vez se ha separado el lóbulo que se pretende extirpar, se agranda una de las incisiones y se retira el lóbulo.


Para finalizar se colocan tubos a través de la incisión y se sutura el resto. Esto favorece el drenaje tanto de la sangre como del aire que se fuga del pulmón.

Riesgos

Los problemas relacionados con cualquier anestesia. Infección y sangrado son otros de los problemas más comunes. Si el sangrado se acumula impidiendo la ventilación se define como hemotórax, si es aire el que se acumula se denomina neumotórax. Necesidad de un respirador artificial durante una larga temporada o un colapso pulmonar. 
En casos más graves, se puede dañar algún órgano (generalmente el corazón) o producir incluso la muerte.

Postoperatorio

La estancia hospitalaria durará de 1 a 2 semanas, dependiendo del paciente y de su progreso.
Se deberá modificar la dieta, se comenzará oxigenoterapia y se comenzará con fisioterapia respiratoria para favorecer la ventilación en los lóbulos restantes. Se deberá evitar todo contacto con humo de tabaco, polvo o cualquier sustancia irritante para los pulmones.
Si a usted le envían de alta con los tubos de drenaje, el médico le indicará cómo realizar todos sus cuidados.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Hemisferectomía

Hace 11 días hablamos de un problema que afecta a muchos: la epilepsia. Aquella entrada, publicada por mi compañera Pilar, nos hablaba de uno de los métodos más utilizados para tratar la epilepsia: colocar electrones en la corteza cerebral conectado a un estimulador del nervio vago. También nos hablaba de que el primer método utilizado, sin recurrir a la cirugía, es la medicación con anticonvulsivos.
Cuando ambos métodos fallan, se tiene que recurrir a un método más complejo y con muchos más riesgos: la hemisferectomía.

¿Qué es la hemisferectomía?

Esta intervención consiste en la extirpación de uno de los hemisferios cerebrales, bien sea el derecho o el izquierdo.
Esta clase de intervención se utiliza hoy en día como un tratamiento anticonvulsivo para aquellas situaciones en las que las crisis son contínuas y diarias y no han respondido a ningún de los tratamientos anteriores. También se puede utilizar en pacientes con déficit neurológico como son la encefalitis crónica de Rasmussen o el síndrome de Sturge-Weber.
Es común en niños de entre 5 a 10 años.
Más raramente se utiliza para tratar traumatismos craneales graves.


¿Es necesario extirpar todo el hemisferio?

No siempre será necesario extraer toda la totalidad del hemisferio, a veces con sólo retirar una parte del mismo es suficiente (hemisferectomía funcional). Esto depende de la parte de cerebro que esté dañada, pero si se deja el mínimo rastro de tejido dañado, las epilepsias pueden volver a aparecer.

¿Cómo afectará la hemisferectomía al paciente?

Entre el 70 y el 85% de los pacientes, consigue que las crisis epilépticas se controlen. A esto hay que sumar un 10-20% más que mejoran su calidad de vida exponencialmente.
Ahad, tras la reconstrucción
Si hablamos de retirar la mitad del cerebro, todos pensamos que las consecuencias intelectuales y físicas serán graves. Pues bien. Está demostrado que tras esta intervención, no se pierden las funciones vitales del paciente y que, en muchos casos, la pérdida de movilidad física del lado contrario al hemisferio extraído es mínima y recuperable con fisioterapia intensiva. 
Sin embargo, sí se pierde la visión del lado contrario al extraído. Esto es así porque estamos retirando el nervio óptico.
De hecho, estudios demuestran que los pacientes tratados con esta intervención presentan un repunte en su historial académico tras la operación.
Un caso real de un paciente que ha tenido que ser intervenido por causas externas a la epilepsia es Ahad Israfil que se lesionó comprobando una pistola. En este caso la causa de la extracción fue traumática y el cráneo no puedo ser recompuesto, por lo que quedó deforme. 
Esta deformidad no es posible en los pacientes que son operados de una hemisferectomía para tratar la epilepsia ya que en estos casos, la cirugía es programada. 

Técnica quirúrgica

Desde sus orígenes, ha ido evolucionando hasta perfeccionarse. Más del 70% de los pacientes sometidos a una hemisferectomía sobreviven a largo plazo. 
La operación se realiza bajo anestesia general, con el paciente totalmente dormido y sedado. 
Se comienza rasurando la cabeza en el lado que va a ser intervenido, se pinta el campo quirúrgico las líneas de incisión. Se retira el cuero cabelludo, exponiendo el hueso. A continuación se marca el lugar donde se va a incidir en el cráneo, se corta y se retira. Queda expuesta entonces la duramadre que será retirada para así ver el cerebro.
Una vez que vemos el cerebro se marca la zona que debe ser extirpada. Se retira esa zona y se cauterizan los vasos sanguíneos para evitar una hemorragia cerebral.
Finalmente y tras colocar un drenaje, se vuelven a colocar todos los planos antes retirados (duramadre, hueso y cuero cabelludo) para acabar suturando con grapas la incisión.

Riesgos

Los asociados a la anestesia, aunque aquí preocupan más el sangrado porque puede causar una hemorragia cerebral y la infección.
Aunque los riesgos son muy importantes y muy graves, es mejor extirpar el hemisferio antes de que todo el cerebro se vea afectado por la enfermedad.

Postoperatorio

Son postoperatorios muy dolorosos. Se suele dejar el tubo de drenaje durante al menos 3-4 días y después se retira si se cree conveniente. El último día antes de retirarlo se deberá pinzar para comprobar mediante pruebas diagnósticas si existe sangrado o no.
Aparte del drenaje y la analgesia que se le prescriba al paciente, la recuperación es buena. Se necesitará fisioterapia para recuperar el movimiento y recurrir a otros profesionales para recuperar el habla si fuera necesario.

Estapedectomía

¿Qué es la estapedectomía?




















Es una intervención quirúrgica que se utiliza para tratar la otoesclerosis. La otoesclerosis es una enfermedad que afecta al oído medio, el cual está formado por tres huesos, martillo, yunque y estribo, los cuales se encargan de conducir el sonido hasta el oído interno. Esta enfermedad provoca que nazca más tejido óseo en el oído medio y por lo tanto, no permite que se produzca la vibración del hueso estribo. Al no producirse esa vibración no hay transmisión del sonido al oído interno.

Con la estapedectomía lo que conseguimos es eliminar todo el estribo o parte de él y colocar una prótesis de metal o de plástico que ejerza su función.

Prótesis de estapedectomía











¿Cómo se realiza una estapedectomía?

La anestesia que se suele utilizar en este procedimiento es local y se aplica en el oído externo, pero también puede utilizarse anestesia general permaneciendo dormido durante toda la cirugía.

Esta operación se realiza a través de una visión microscópica, es decir, introducen un microscopio para poder visualizar el oído medio.


Se realiza una incisión en la piel del conducto auditivo para elevar la piel hasta que llegamos al tímpano, al cual también lo levantamos para tener acceso al oído medio. Una vez en el oído medio, se localiza al hueso estribo, se desarticula y se retira. Después de ser retirado se coge la prótesis de la estapedectomía y se coloca en el lugar del estribo, fijándolo bien al yunque (otro hueso) y mirando que el otro extremo se dirige correctamente al la entrada del oído interno. Cuando la prótesis está colocada, debemos comprobar si su movilidad y funcionamiento es correcto. Luego, volvemos hacia atrás y colocamos el tímpano de nuevo en su posición adecuada y se llena el conducto auditivo con gasas y material especial para mantener todo en su sitio. Finalmente, se cierra la herida quirúrgica con puntos de sutura.

Aspecto del oído medio después de la
colocación de la prótesis en lugar
del estribo por una estapedectomía

¿Qué riesgos existen?

  • Infección
  • Sangrado
  • Mareos, vómitos y náuseas
  • Pérdida de audición
  • Perforación del tímpano
  • Alteraciones del gusto
  • Zumbidos en los oídos
  • Parálisis facial
  • Complicaciones en el proceso de cicatrización

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Implante coclear

¿Qué es un implante coclear?


El implante coclear es un dispositivo electrónico que permite escuchar a las personas completamente sordas o que tienen una pérdida auditiva muy grande. Este dispositivo actúa como un sustituto de la cóclea (encargada de codificar los sonidos y trasmitirlos al cerebro) cuando está dañada, pues transforma las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan al nervio auditivo.

El implante coclear consta de dos partes, una externa y otra interna, en las que podemos encontrar las distintas piezas que lo forman. Ambas partes están unidas por un cable y un imán.


En la parte externa tenemos:
  • Micrófono (1): es el que recoge los sonidos y los pasa al procesador.
  • Procesador (3): es al que llegan los sonidos y se encarga de seleccionarlos y codificarlos para una mejor comprensión del lenguaje.
  • Transmisor (4): es el que envía los sonidos codificados en el procesador al receptor.
En la parte interna tenemos:
  • Receptor-estimulador (5): se implanta en el mastoides que es un hueso que se sitúa detrás del pabellón auricular. Se encarga de enviar las señales eléctricas a los electrodos.
  • Electrodos (6): se sitúan en el interior de la cóclea que se encuentra en el oído interno. Se encarga de estimular a las células nerviosas que no perdieron su función. Los estímulos pasan por el nervio auditivo (7) hasta llegar al cerebro, el cual los reconoce como sonidos y da la sensación de oír.

¿Quién puede utilizar un implante coclear?

El dispositivo puede utilizarse a cualquier edad a partir de 1-2 años de edad.

En el caso de que se trate de un niño pequeño que aún no ha aprendido a hablar, es muy recomendable. Gracias al implante coclear puede desarrollar la capacidad del lenguaje. Además, muchas investigaciones demuestran que se obtienen mejores resultados en los implantes a una edad temprana.


También existen muy buenos resultados en implantes cocleares realizados en personas de una edad más avanzada que ya saben hablar y que alguna vez oyeron, es decir, que no nacieron con una pérdida auditiva sino que la adquirieron a lo largo de su vida por diferentes motivos.











¿Qué limitaciones presenta un implante coclear?

Hay que tener claro que el implante coclear no sirve para curar la pérdida de audición, solo ayuda a poder escuchar sonidos.

El sonido que proporciona el implante no es el mismo que tenemos con una audición normal.

Una vez colocado el implante, se realiza un seguimiento para saber cual es la mejor programación de codificación para su procesador y así tener una mejor audición. Sin embargo, en algunos casos la programación no es la correcta y se produce un rechazo del implante.

Tras la colocación de un implante coclear debe acudir a terapia de rehabilitación, donde profesionales le ayudarán a aprender los sonidos o a volver a aprenderlos para reconocerlos y entenderlos.

A pesar de tener un implante coclear es recomendable no abandonar el lenguaje de signos o aprenderlo, ya que le permitirá un mejor aprendizaje para reconocer los sonidos utilizando el método "sandwich" ( se hace un signo que signifique una palabra, se dice la palabra en voz alta, se vuelve a hacer el signo o viceversa).

Existe mayor riesgo de padecer meningitis tras la colocación del implante coclear.

Si va a estar en contacto con el agua tiene que retirar la zona externa. La interna solo puede dañarse si practica buceo.

¿Como se coloca el implante coclear?

Para la operación se utiliza anestesia general por lo que permanecerá dormido durante toda la cirugía.

El cirujano realiza un corte y una perforación del cráneo en la zona de detrás de la oreja que es donde se encuentra el hueso mastoideo.
 A través de la perforación podemos acceder al oído interno que es donde se colocan los electrodos en la cóclea y el receptor en el hueso temporal.
Hueso temporal

Una vez colocada las piezas de la zona interna cerramos la herida quirúrgica con puntos.



La operación tiene una duración de 3 a 5 horas.

Al cabo de 2 a 4 semanas volverá a junto su médico para colocarle las piezas de la parte externa. Cuando estén colocadas se comprueba el funcionamiento del implante para probar que la estimulación de los receptores esté correcta y para regular la tonalidad de los sonidos.

Durante el primer año con el implante coclear deberá acudir a revisiones para hacer ajustes del dispositivo más precisos.

¿Qué riesgos existen?

  • Problemas de cicatrización de la herida.
  • Ruptura de la piel sobre la que se implanta el dispositivo.
  • Infección.
  • Daño del nervio que mueve la cara.
  • Pérdida de líquido cefalorraquídeo.
  • Mareo temporal a causa de una afectación del vértigo.
  • Fallo del funcionamiento del implante coclear.




Nefrectomía por tumor renal

¿Qué es?


La nefrectomía es la extirpación, total o parcial, de un riñón.
Los tipos de nefrectomía que existen dependen de la cantidad de tejido que se extirpe. Entre ellos encontramos: nefrectomía parcial, se extirpa un trozo de riñón; la nefrectomía simple, extirpa sólo el riñón, sin extirpar las estructuras vecinas y la nefrectomía radical en la que se extirpa en riñón, la glándulas suprarrenal, los ganglios linfáticos, la grasa perirrenal y la fascia de Gerota.

Clasificación de los tumores renales

Los tumores se clasifican en la siguiente escala:
  • Tx: tumor primario que no es evaluable
  • T0: no hay evidencia de tumor primario
  • T1: tumor menor a 7cm de diámetro mayor, limitado al riñón
  • T2: tumor de más de 7cm, limitado al riñón
  • T3a: tumor que invade, aparte del riñón, a la glándula suprarrenal o la grasa perirrenal pero no la fascia Gerota
  • T3b: invasión del tumor a las venas renales o cava por debajo del diafragma
  • T3c: tumor que ha invadido la vena cava por encima del diafragma
  • T4: tumor que invade la fascia de Gerota
Los estadíos T1, T2 y T3a responden muy bien a la nefrectomía radical, siendo excelentes los resultados.

Tratamiento quirúrgico

Aunque se utiliza más de una técnica quirúrgica, la más habitual hoy en día es la laparoscopia.
Este método requiere de la anestesia general del paciente. Para comenzar, y tras estar anestesiado el paciente, se introduce CO2 en su abdomen para distenderlo. 
Se coloca al paciente recostado sobre un lado de su cuerpo, para que sea más cómodo y eficiente operarlo.
Para comenzar con el proceso en sí, se realizan de 3 a 4 pequeñas incisiones de no más de 1,2 cm de largo alrededor de la zona. Por estas pequeñas incisiones, se van a introducir los instrumentos necesarios para realizar la cirugía. 
Continuamos la operación localizando y exponemos la vena cava y el hilio renal. En el lado derecho es necesario movilizar el duodeno para poder acceder a dichas estructuras.
Se diseca la vena renal mediante suturas y se localiza, diseca y secciona la o las arterias renales. Se completa la extirpación por el polo superior, teniendo cuidado con los vasos suprarrenales. Finalmente se secciona el uréter, se disecciona la fascia de Garota y se retira el riñón por uno de los agujeros, que tendremos que alargar. Se sutura al paciente y se da por concluida la intervención. Las incisiones por las que no se sacó el riñón si no tienen más de 10 mm de longitud, no es necesario suturarlas.

Riesgos

Como siempre, existen los riesgos asociados a la anestesia. Aparte podemos encontrar infección y sangrado.
Pero además en esta clase de cirugías, se pueden producir desgarros en los vasos implicados, hematoma retroperitoneal, lesión intestinal, lesión de la aorta y en casos en los que la nefrectomía no es radical, daño de la glándula suprarrenal.
La insuficiencia renal del riñón que queda también puede suceder, así como una hernia de la herida quirúrgica.

Postoperatorio

El tiempo que va a permanecer hospitalizado, será de 2 a 7 días de media, dependiendo de la técnica utilizada y de su propia evolución.
Es común que estos pacientes tengan drenajes de la cirugía y sonda vesical. No podrá comer ni beber en unos días (generalmente 2) y después se comenzará una dieta líquida para comprobar que la tolere. Se pueden aplicar analgésicos, anticoagulantes subcutáneos y medias de compresión para evitar que se formen coágulos.


Contra el cáncer de riñón. ¡Súmate!

martes, 16 de diciembre de 2014

Bocio

¿Qué es el bocio?

El bocio es un aumento del tamaño de la glándula tiroides que está situada en la parte anterior del cuello. La función de la glándula tiroides es la síntesis de la hormona tiroidea que participa en la regulación del metabolismo.

Dependiendo del tamaño que tenga la glándula tiroides, cuando está afectada por el bocio, se nos presentan 3 situaciones:
  • Bocio simple: existe un aumento de la glándula tiroides pero no llega a ser hipotiroidismo, hipertiroidismo, cáncer, proceso inflamatorio o autoinmune.
  • Nódulo tiroideo: existe una masa de la tiroides que no es igual a la del resto de la glándula. La aparición de un nódulo en la tiroides puede ser causado por una enfermedad benigna o por un cáncer de tiroides.
  • Bocio nodular tóxico: cuando hay muchos nódulos en la tiroides se produce un aumento de esta glándula que da lugar a que se sintetice la hormona tiroidea en mayor cantidad. Antes de aparecer el bocio nodular tóxico se pasa por un bocio simple, por lo que es importante la detección en este estado y no después.

El bocio es una enfermedad más frecuente en mujeres porque aumentan sus necesidades de yodo durante la gestación y la cantidad de estrógenos durante la adolescencia. Por otra parte, es una enfermedad que afecta mayormente en las edades avanzadas porque la glándula tiroides va aumentando de tamaño con el paso de los años.

¿Por qué aparece el bocio?

Actualmente no se conoce la causa del aumento de tamaño de la glándula tiroides en presencia de bocio, pero puede llegar a aparecer por:
  • Déficit de yodo: es la principal causa de aparición de bocio.
  • Inflamación de la glándula tiroides por una tiroiditis, infecciones...
  • Consumir sustancias que favorecen a la aparición de bocio, como son: tabaco, litio, aceites (soja, girasol, nueces, cacahuete...)
  • Enfermedad tiroidea autoinmune.
  • Alteraciones de la tiroides que ya estaban presentes desde el nacimiento.
  • Tumores benignos o malignos.
  • Pubertad o embarazo.
  • Anticonceptivos orales o acromegalia.

¿Qué síntomas aparecen cuando padece bocio?

A la hora de diagnosticar un bocio, no suelen manifestarse los síntomas de este, pero a medida que va aumentando su tamaño, pueden aparecer los siguientes signos y síntomas:
  • Bulto en la zona anterior del cuello.
  • Tos o asfixia.
  • Enrojecimiento en la cara e inflamación de las venas del cuello.
  • Voz ronca o afonía.
  • Respiración ruidosa aguda.
  • Dolor o dificultad para tragar.
  • Dificultad para respirar cuando está acostado.

¿Qué tratamientos existen?

Dependiendo del tamaño que presente la glándula tiroides se pueden hacer los siguientes:

TRATAMIENTO ANTE UN BOCIO ASINTOMÁTICO
  1. Tratamiento que consiste en el seguimiento del paciente, vigilando la evolución de la glándula tiroides. Se realiza una exploración física tanto de la tiroides como de los ganglios linfáticos.
  2. Tratamiento que consiste en la supresión de la secreción de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) sintetizada por la glándula hipófisis. Para que cese esta secreción se aplica levotiroxina sódica que es una sustancia que se administra cuando aún no hay presencia de nódulos en la tiroides. Es un tratamiento de por vida, por lo que suele abandonarse, pero si lo hace, el bocio volverá a aparecer con problemas.
  3. Tratamiento de radioyodo: se aplica en los pacientes en los que no se recomienda la cirugía porque pueden correr un gran riesgo. Este tratamiento provoca efectos secundarios como son la tiroiditis o hipotiroidismo.
TRATAMIENTO ANTE UN BOCIO SINTOMÁTICO
En este caso se recurre a la cirugía.

La operación que se lleva a cabo consiste en la extirpación de la tiroides. Dependiendo del estado en el que se encuentra la glándula, se realiza una hemitiroidectomía (se le extirpa solo una parte de la tiroides)o una tiroidectomía (se le extirpa toda la tiroides).

Se utiliza anestesia general por lo que permanecerá dormido durante toda la operación. El cirujano realiza un corte en la parte anterior del cuello y localiza las glándulas paratiroides y los nervios laríngeos para no dañarlos mientras extrae la glándula tiroides. Una vez localizados, el cirujano extrae una parte o toda la glándula tiroides y una vez que ha terminado cierra la herida quirúrgica utilizando puntos o grapas metálicas. En ocasiones puede colocarse un drenaje para evitar el cúmulo de líquidos. Finalmente se venda la herida.


¿Qué riesgos existen?

  • Infección.
  • Sangrado.
  • Hematomas que requieran un drenaje.
  • Daño de un nervio laríngeo en caso de que el bocio sea muy grande o presente un gran tumor.
  • Daño de las glándulas paratiroides pudiendo ocasionar un hipoparatiroidismo que es el bajo funcionamiento de estas glándulas. El hipoparatiroidismo origina una disminución del calcio que provoca calambres musculares y espasmos.
  • Hipotiroidismo, que es el bajo funcionamiento de la glándula tiroides, cuando no se extrae por completo.

Quiste de Baker o quiste poplíteo

¿Qué es?


El quiste de Baker es una tumoración o bulto debida a la acumulación de líquido sinovial (líquido articular)en la zona posterior de la rodilla o región poplítea, de ahí que también conozcamos al quiste como poplíteo.
Aparece tanto en niños como en adultos sólo que en los niños es muy frecuente que desaparezca con el desarrollo.

¿A qué se debe?

Se debe a la sobreproducción de líquido sinovial por la articulación. Este exceso se va a acumular en una de las bursas (bolsas que contienen líquido sinovial y cuya función es lubricar el movimiento articular). Esta bursa suele ser la gastrocnemio-semimembranosa que se encuentra en la región poplítea, por lo que deberíamos hablar de bursitis y no de quiste.
También puede estar causado por procesos patológicos como artrosis, artritis reumatoide, desgaste del cartílago articular, rotura de menisco y lesión de los ligamentos de la rodilla.

Quiste de Baker sumergido

Síntomas

Los síntomas que se presentan son los mismos que los que se presentan en la bursitis: dolor articular, hinchazón, incapacidad parcial o total de realizar movimientos con esa articulación y fiebre; aunque también se pueden presionar vasos y nervios del hueco poplíteo, lo cual implica problemas más graves.

¿El quiste se puede romper?

Rara vez rompe, aunque no es imposible que lo haga. Es muy importante detectar correctamente los síntomas cuando se rompe el quiste. Para comenzar debemos saber si el dolor se provoca realmente por el quiste roto o si se debe a un coágulo en la pierna o trombosis venosa profunda. 
Como las manifestaciones clínicas son muy parecidas, se conoce como síndrome de pseudotromboflebitis al derrame que simula un coágulo.

Tratamiento

Existen dos tipos de tratamiento: el conservador y el quirúrgico.
El conservador trata el quiste mediante antiinflamatorios no esteroideos (AINES) y ejercicios fisioterapéuticos. Es también recomendable no realizar mucho ejercicio físico con la rodilla, a excepción del realizado por el fisioterapeuta; aplicar hielo y en última estancia, realizar una punción para vaciar el líquido ahí retenido.
En los casos más graves o en los casos en que el tratamiento conservador haya fallado, se recurrirá al quirúrgico. La anestesia que se utiliza para este tipo de operaciones es variada, desde una local hasta una anestesia general que duerma por completo al paciente. Últimamente, y como puede suceder en muchos casos en la operación de la tríada de rodilla, se utiliza la anestesia raquídea. 
Este tratamiento consiste en extirpar, mediante artroscopia, el quiste. Hay que tener en cuenta que si el quiste está provocado por otra patología, deberemos tratar antes la enfermedad de base ya que sino la extirpación del quiste será ineficaz y podrá haber recidivas.
Solamente en los casos más graves de quistes muy grandes y sintomáticos, se recurrirá a la cirugía abierta, siempre y cuando la artroscópica haya fracasado.


Riesgos

Los asociados a cualquier cirugía: reacciones a la anestesia, infección, dolor, inflamación... Pero en esta cirugía en concreto, podemos provocar el daño de alguna estructura vascular o nerviosa de la zona, lo cual puede provocar daños más graves al paciente.

Postoperatorio

Es sencillo y poco doloroso. Se deberán realizar medidas como explicábamos en el tratamiento conservador: rehabilitación fisioterapéutica sobre todo.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Quistes maxilofaciales

¿Qué es un quiste?

Un quiste es una cavidad patológica con contenido líquido, semilíquido o gaseoso, no originada por la acumulación de material purulento en su interior. Suele estar, aunque no siempre, revestido de epitelio.
Pueden aparecer tanto en el maxilar superior como en el inferior y en distintas zonas de los mismos.
Casi siempre se encuentran sin querer, mediante una revisión rutinaria cuando el dentista le realiza una radiografía. Hay que descartar que no sea un tumor benigno, sino un quiste ya que hay tumores que en las radiografías presentan aspectos quísticos.

Causas

Pueden provenir de infecciones latentes de dientes en mal estado, de dientes retenidos en el hueso o de estructuras embrionarias que quedaron en el interior del hueso.

¿Se debe extirparar?

Es muy recomendable extirparlos ya que crecen lenta pero progresivamente, destruyendo el hueso que los rodea.
Esto provoca una debilidad ósea de los maxilares que puede terminar en fractura patológica del hueso (sobre todo en la mandíbula) y un daño en los dientes adyacentes al quiste tales como: aflojamiento de la pieza dental, desplazamiento o reabsorción hacia el maxilar. También, si los quistes son muy grandes, pueden llegar a estructuras vecinas tales como el seno maxilar, los conductos nasales o incluso el lagrimal produciendo un lagrimeo contínuo (epífora).
Sólo está contraindicado cuando el paciente es una persona mayor y debilitada o en pacientes con enfermedades sistémicas graves asociadas.

¿Cómo se extirpan?

Normalmente estas intervenciones se realizan bajo anestesia general, utilizándose la local para biopsias de los mismos quistes.
Vista de un quiste mediante ortopantomografía
El cirujano que opera estos quistes suele ser un cirujano especializado en el ámbito maxilofacial.
La decisión de la utilización de un método quirúrgico u otro depende básicamente de los resultados de la prueba radiológica que se haya realizado al paciente y de las estructuras adyacentes implicadas por la extensión del quiste.
Aunque lo más recomendable es la exéresis o extirpación total del quiste, muchas veces por su extensión y por las estructuras que implica, no puede ser extirpado totalmente.
La enucleación o método radical es la técnica más utilizada que, abordando al quiste desde el interior de la boca, lo extirpa en su totalidad. Para aquellos más grandes, será necesario vaciarlos antes de extirparlos, así se evita la salida del contenido hacia la boca del paciente y se reduce el quiste que ya podrá ser extirpado con más facilidad, además de proporcionar una recuperación postoperatoria más favorable.
En los casos en que el quiste libera su contenido al resto del hueso, como cuando se producen fístulas o si sufrió una infección que hizo que la membrana que lo recubre se haya roto, la enucleación será más complicada y habrá que revisar todo el interior de la estructura ósea para asegurarse de que no queden restos de tejido de revestimiento. La finalidad de revisar el hueso es evitar futuras recidivas.
Tras la extirpación del quiste observaremos que se forma, normalmente, un coágulo sanguíneo que, por su organización, va a favorecer el crecimiento de nuevo del hueso. Si este coágulo no se forma y los vasos siguen sangrando es necesario aplicar una cera de hueso o una sustancia reabsorbible.


La marsupialización es un método por el cual se abre una conexión entre el quiste y la cavidad oral pudiendo suturar las paredes bucales sanas con las paredes de la membrana quística. Esto permite que el quiste detenga su crecimiento de inmediato y que el crecimiento óseo sea casi completo. Esta comunicación se mantendrá abierta durante un período de 10 a 12 meses y después se procederá a la enucleación. Esto se hace así porque después de todo ese tiempo la membrana que recubre al quiste está más engrosada y se puede retirar mejor, con menos posibilidad de daño a cualquier estructura adyacente.

Riesgos

Aunque los riesgos que presentan estos tipos de cirugías no son muchos, si pueden aparecer los relacionados con la anestesia, infecciones o sangrados. Además se puede afectar alguna estructura vecina tales como raíces sanas de los dientes o la lesión de algún nervio facial.

Postoperatorio

Se deben tener unos cuidados con la higiene bucal especiales. 
En el caso de la marsupialización, como la apertura no puede quedar expuesta al exterior, se le colocará al paciente un tapón con gasas o algún otro material. Este tapón debe ser cambiado cada 72 horas como máximo. El paciente debe estar instruido para hacer este cambio y para hacer lavados de la incisión con antisépticos.
Se tomarán analgésicos en caso de haber dolor y antibióticos si la infección es evidente.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Frenillo labial

¿Qué es el frenillo labial?

Frenillos labiales superior e inferior
El frenillo labial es un pliegue que une la parte interna del labio con las encías. Tenemos dos frenillos labiales, uno superior y otro inferior.                      
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                


Diastema interincisal causado por el
frenillo labial superior




           
A medida que avanza el crecimiento, los frenillos labiales sufren modificaciones en forma, tamaño y posición. En ocasiones estas modificaciones provocan que el frenillo labial sea más grueso y esté localizado demasiado cerca de los dientes produciendo un diastema interincisal (separación de los incisivos centrales).


El frenillo labial superior ocasiona más problemas que el inferior.


¿Qué consecuencias existen?

Cuando la deformidad la encontramos en el frenillo labial superior las consecuencias son:
  • Problema estético debido a la separación de los dientes incisivos centrales. Esta separación está ocasionada por la hipertrofia (gran grosor) del frenillo y tenerla puede dar lugar a alteraciones en la fonética que hacen producir sonidos balbuceando o silbidos.
  • Dificultad para mover el labio superior.
Cuando la deformidad la encontramos en el frenillo labial inferior las consecuencias son:
  • Retracción gingival: esta ocurre cuando hay un desprendimiento de las encías que deja expuesta la raíz del diente provocando grandes molestias.
    Retracción gingival
  • Gingivitis: es una enfermedad bucal bacteriana que se caracteriza por una hinchazón y sangre en las encías. Aparece debido a que no puede realizarse una correcta limpieza de los dientes, lo cual causa un cúmulo de residuos de alimentos que forman una placa en los dientes.

¿Cuándo debemos acudir a la cirugía?

  • Cuando el frenillo provoca la separación de los incisivos centrales.
  • Cuando el frenillo es responsable de la formación de un pliegue en el labio que puede ser o hacia el exterior o hacia el interior.
  • Cuando ya han salido los dientes caninos definitivos y se mantiene la separación de los incisivos centrales, pues en ocasiones llega a corregirse esta separación por sí sola debido a los movimientos que hacen los dientes cuando salen durante el crecimiento.
  • Cuando hay problemas de retracción gingival o gingivitis.

¿Qué tratamientos existen?

Existen varios tratamientos; tratamiento conservador, tratamiento quirúrgico y tratamiento ortodóncico.

Tratamiento conservador
Es el que adopta una postura de espera, es decir, consiste en esperar a que se produzcan todos los movimientos bucales en el crecimiento hasta el nacimiento de los caninos definitivos. Esto puede provocar la recolocación del frenillo y por lo tanto que se corrija el problema sin tener que acudir a la cirugía.

Tratamiento quirúrgico
Es el que se lleva a cabo cuando no ocurre la corrección del frenillo después del movimiento de los dientes caninos, aunque si lo desea el paciente o sus tutores, se puede acudir a este tratamiento sin pasar por el conservacional.

La operación que se realiza es la misma que en el frenillo lingual, la frenectomía. Consiste en lo mismo, extirpar el segmento del frenillo que está originando los problemas.

Si se trata de niño menor de 5 años, se utilizará anestesia general, por lo que permanecerá dormido durante toda la operación. Si la edad es superior a los 5 años, se aplicará anestesia local, con lo cual solo estará dormida la boca.

El cirujano realiza un corte en la zona del frenillo que está próxima a los dientes y después se continúa con una resección del tejido entre los incisivos centrales. A continuación extirpará lo que sobre de tejido fibroso para que el labio tenga una movilidad correcta. Por último, se cerrará la herida quirúrgica a través de una sutura con puntos reabsorbibles.


Tratamiento ortodóncico
Se aplica cuando utilizados los dos anteriores tratamientos aún no se ha conseguido la corrección de la separación de los incisivos centrales. Consiste en la colocación de un aparato ortodóncico después de una semana de realizar la cirugía. El tiempo para que se produzca el cierre del diastema (separación) tiene que ser corto porque el tejido cicatrizal es más resistente al movimiento que ejerce el aparto ortodóncico que se coloque que al que hace un tejido normal.

Consejos para los días después de la cirugía...

  • Buena limpieza bucal realizando enjuagues con agua y sal o con antisépticos bucales.
  • Comidas frías hasta que la herida quirúrgica cicatrice correctamente.
  • Aplicación de hielo en la boca ya que puede presentar hinchazón por la operación y si esta continúa también puede tomar antiinflamatorios.