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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Miopía

¿Estas harto de usar gafas del grosor de Hans el Topo? ¿Cansado de no poder ver las películas en 3D cómodamente por tener las gafas puestas? ¿Las lentillas no son lo tuyo? Pues estás de suerte porque hoy el post va de: OPERACIÓN LÁSER PARA LA ELIMINACIÓN DE LA MIOPÍA.

¿Qué es la miopía?

Los rayos de luz llegan paralelos al ojo. Al atravesarlo, la córnea y el cristalino actúan como lentes refractoras, es decir, enfocan la imagen para que estos rayos de luz se crucen justo en la retina. Si los rayos se cruzan antes, decimos que hay miopía y las imágenes se verán borrosas. 

Protocolo de actuación preoperatoria

Antes de comenzar con la intervención es necesario realizar una serie de pruebas: medida de la presión ocular, prueba de agudeza visual, prueba de refracción, topografía corneal, pupilometría, examen del fondo del ojo, examen biomicroscópico de la parte externa del ojo (córnea, párpado, iris, cristalino...) y la medición del grosor de la córnea (paquimetría corneal).

¿En que consiste la cirugía?

La operación se realiza, generalmente, mediante la técnica por láser LASIK aunque también existen otras técnicas. La técnica que se utilizará en la operación la decide el oftalmólogo y dependerá de las características del paciente.
El primer paso a seguir para la cirugía será retirar la capa superficial de la córnea con ayuda o bien de una cuchilla especial (microquerátomo) o por medio de un láser especial. 
Tras retirar dicha capa, se comenzará con la remodelación de la córnea (generalmente se hace un "pulido") mediante los rayos ultravioleta que emite el láser LASIK.
El último paso para terminar, es volver a colocar la lámina de córnea en su sitio.
El tiempo medio de duración de la cirugía es de 15 minutos por ojo.
Para una mejor explicación del procedimiento, vean el siguiente vídeo:


¿Soy apto para la cirugía de eliminación de la miopía?

Los pacientes que se vayan a someter a este tipo de intervención deberán reunir los siguientes requisitos:
  • Tener más de 18 años (21 en algún caso, dependiendo del láser que se utilice)
  • No estar embarazada o amamantando, ya que los resultados pueden no ser satisfactorios.
  • No estar bajo tratamiento farmacológico con cierto tipo de medicamentos.
  • Tener un período mínimo de estabilización de la miopía de dos años.
  • Tener buen estado de salud general. La cirugía no es recomendable para pacientes diabéticos, con artritis reumatoidea, lupus, glaucoma, infecciones herpéticas del ojo o cataratas. Se debe consultar al cirujano en caso de poseer alguna de estas enfermedades.
  • Tener buena agudeza visual previa.
  • No superar las 15 dioptrías de miopía.

¿Es doloroso?

Para operarse de miopía mediante láser es necesario aplicar una anestesia tópica en forma de colirio en la superficie del ojo. Por lo tanto el paciente no tendrá dolor durante el procedimiento. Lo que sí se puede presentar es alguna molestia en los párpados debido al blefarostato o speculum (herramienta médica para mantener los ojos abiertos). También es común sentir presión durante la operación.

¿Qué complicaciones se presentan? ¿Puedo quedarme ciego?

Las complicaciones que se presentan tras este tipo de cirugía son mínimas. Aún así puede aparecer sensibilidad a la luz, deslumbramiento, visión doble o sequedad ocular. Estos efectos secundarios suelen desaparecer a la semana, aunque más raramente se prolongarán hasta las seis semanas. A veces también se puede producir hipercorrección o hipocorrección, lo cual requiere una segunda operación para retocar el grosor de la córnea.
Las complicaciones más infrecuentes de esta cirugía son: complicaciones mecánicas a la hora de cortar la córnea, infecciones, dislocación de la lámina corneal debido a traumatismos como el frotamiento, crecimiento de tejido epitelial bajo la lámina o engrosamiento de la córnea (ectasia corneal). Estos efectos secundarios son reversibles y en muchos casos dependen de las características del paciente.
No se ha registrado ningún caso de ceguera y a día de hoy, está casi completamente demostrado que la cirugía no provoca ceguera.

¿Cuándo puedo retomar mi vida habitual?

La mayoría de pacientes podrán retomar su vida habitual al día siguiente de la operación. La visión se recupera en un 90% y no existen molestias.
Hay algunos ámbitos de la vida cotidiana que no se podrán realizar hasta pasada una semana, como por ejemplo conducir. Así mismo, aquellos pacientes que tengan trabajos con alto riesgo de traumatismos o que practiquen deportes con las mismas características, será conveniente esperar 3 meses hasta su incorporación.
Los profesionales también recomiendan evitar deportes como la natación, las bañeras de hidromasajes y ciertos productos como lociones, cremas o maquillaje durante las primeras semanas postoperatorias.

¿Cuanto tiempo durará la corrección?

La corrección suele ser de por vida, se verán casos fallidos de la operación en el 20% de las embarazadas. Aunque sí necesitarán gafas de cerca los pacientes que tengan la edad de 45 años o más en el momento de la intervención, al cumplir los 45 años aproximadamente o si ya se utilizaban dos pares de gafas (de lejos y de cerca), cristales bifocales, progresivos o si se deben retirar las gafas de lejos para ver. Esto no es debido a la regresión de la miopía, sino a la presbicia o vista cansada.

Cuidados postquirúrgicos

Se debe realizar una revisión con el doctor al día siguiente de la cirugía, otra a la semana, otra tras 6 semanas y una última tras 6 meses si fuera necesaria. El paciente por su parte, aplicará gotas durante las primeras 6 semanas tras la operación, siendo recomendable utilizar colirios de lágrimas artificiales los meses siguientes.

martes, 25 de noviembre de 2014

Cataratas

Visión general de las cataratas

Hoy vamos a referirnos a las cataratas no como las caídas de agua, sino como la parte total o parcial del cristalino que está opacificada o nublada. Las cataratas son la causa más común de ceguera que puede ser tratada quirúrgicamente. Para ello se sustituye el cristalino, que es la lente natural del ojo, por una lente sintética que cumpla sus funciones.

¿Qué anestesia es necesaria?

Las cataratas, aunque las solemos asociar con la edad, pueden afectar a personas jóvenes, incluso niños. Si es un adulto el que se va a operar, la anestesia no será necesaria, aunque se puede optar por una local en caso de ser necesario. Sin embargo, a los niños se le debe aplicar la anestesia general.



Extracción de la parte afectada

Aunque hay tres formas de extraer la catarata, todas comienzan con una pequeña incisión en la córnea (revestimiento del ojo). Para ello se necesita un microscopio especial.
Las tres formas de extraer la catarata son:

  • Cirugía extracapsular: se saca el cristalino pero se deja la parte de atrás de la cápsula.
  • Cirugía intracapsular: el cristalino se extrae por completo, incluyendo la cápsula. Esta técnica se encuentra en desuso.
  • Facoemulsificación: el cirujano comienza aplicando ultrasonidos que ablandan la catarata, después succiona esa parte con ayuda de una aguja. En esta técnica, la parte posterior de la cápsula queda dentro del ojo.

Reposición de la lente dañada por una nueva

Se coloca una lente artificial que reemplaza a la natural en el lugar que corresponde. Finalmente se sutura la pequeña incisión que habíamos realizado en la córnea al comienzo de la operación.

Complicaciones y expectativas

Aunque las cataratas son intervenciones con muy bajo riesgo de complicaciones, estas pueden aparecer por las reacciones adversas a la anestesia o por la posible infección. Pero también se pueden ver casos de hipertensión ocular, hemorragia ocular, desprendimiento de retina, desplazamiento de la lente artificial, muy raramente ceguera o en casos muy extremos, la pérdida del ojo.
Aunque puedan haber dichas complicaciones, la verdad es que la operación de cataratas tiene un resultado mayoritariamente óptimo para el paciente. El período de recuperación es muy corto y el dolor es mínimo. Además la visión mejora en un 95% de los casos operados de cataratas.

Cuidados postquirúrgicos

Se recomienda a los pacientes operados de cataratas que no realicen grandes esfuerzos físicos ya que la visión no es plena. El ojo que ha sido intervenido se cubre con un parche para evitar problemas tanto por el posible contacto con agentes físicos como para protegerlo de la claridad. También se recomienda poner algún tipo de protección por las noches mientras se duerme para evitar rascarse el ojo.
Puede haber pacientes que necesiten algún tipo de medicación pero esta será pautada por el cirujano.