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sábado, 13 de diciembre de 2014

Dolor crónico e implantación de bomba de infusión de fármacos

Una bomba de infusión es un dispositivo implantable que administra un fármaco en el espacio intraespinal por medio de un catéter enfocado para aquellas personas con dolor crónico mal controlado.


Dolor crónico

El dolor es una sensación provocada por el sistema nervioso que nos indica que nuestro organismo tiene un daño o una lesión que necesita tratamiento. A este tipo de dolor se le conoce como dolor agudo, ya que es momentáneo. 
El dolor crónico, en cambio, puede durar desde semanas hasta años, haciendo sí que el tratamiento sea más complejo. Puede tener o no una causa concreta, entre las que se encuentran:
  • Dolores de cabeza
  • Tensión lumbar
  • Artritis
  • Cáncer
  • Nervios dañados

Si la enfermedad de base no tiene cura el dolor tampoco, pero sí tratamiento.

Tratamiento del dolor crónico

No existe un tratamiento concreto, ya que cada paciente es más o menos susceptible a ciertos fármacos. También depende del tipo y la causa del dolor.
Los pacientes con dolor crónico reciben tratamientos farmacológicos en altas dosis, lo cual puede tener consecuencias como la tolerancia u otros efectos secundarios poco agradables. En estos casos es recomendable cambiar el modo de administración del fármaco.
La forma habitual de administración es inundar el organismo de medicación para que llegue la suficiente cantidad al sistema nervioso y bloquee los receptores del dolor, cosa que no siempre funciona. Todo ello dependerá del fármaco, la dosis utilizada y la forma de administración.

Tratamiento farmacológico intraespinal

Es un método en el que se bloquean los receptores del dolor sin tener que saturar al organismo de fármacos. Para ello, su administración será por vía intraespinal.
En pacientes con dolor crónico y que no tiene una respuesta favorable al resto de tratamientos, puede recomendársele la implantación de una bomba de infusión de fármacos intratecal. Esta bomba administra pequeñas cantidades de analgésicos directamente en la médula espinal aliviando así el dolor eficazmente. Otra ventaja es que la cantidad de fármaco es muchísimo menor, ya que se administra directamente en el sistema nervioso donde se localizan los receptores del dolor.

Implantación de la bomba intratecal

Se realiza en el quirófano bajo anestesia local y sedantes. También puede realizarse bajo anestesia general si el paciente lo precisa.
La implantación consta de dos partes:
  1. La inserción del catéter
  2. La colocación de la bomba

En un primer momento se colocará al paciente boca abajo y se insertará un catéter por medio de una aguja en la zona epidural. Una vez dentro, se guiará el catéter hasta le región abdominal por debajo de la piel.
Una vez situado el catéter, se dará la vuelta al paciente y se le implantará el reservorio farmacológico debajo de la piel del abdomen por medio de una pequeña incisión. Se conecta el catéter al reservorio y se cierra la incisión.
La bomba puede rellenarse con el fármaco antes o después de su colocación. Para rellenarla después de su colocación solo hay que pinchar la piel sobre el reservorio hasta llegar a el e inyectar la medicación.
Los fármacos empleados pueden ser:

Esta medicación durará entre 1 y 2 meses en la bomba según el ritmo de infusión que se le programe. La batería tiene una duración de años y para su recambió se deberá de intervenir de nuevo al paciente.
Todas aquellas personas con una bomba de infusión recibirán una identificación especial indicando la posesión del dispositivo para pasar los controles de seguridad.

martes, 25 de noviembre de 2014

Cirugía endoscópica

La cirugía endoscópica es una técnica mediante la cual un experto introduce un aparato llamado endoscopio en una cavidad natural del cuerpo del paciente o a través de la pared abdominal. 
Obtendremos una imagen en un monitor gracias a la que podremos llevar a cabo tanto la observación de los órganos que nos interesen como poder operarlos. Esta técnica permite un correcto diagnóstico y tratamiento de diversas patologías.


Ventajas e inconvenientes

Este tipo de cirugía tiene muchas ventajas en comparación con la cirugía convencional:
  • No se llevan a cabo grandes cortes para llegar a la zona que nos interesa por lo que podemos decir que es menos agresiva.
  • El período postoperatorio es corto, debido entre otras cosas a que la anestesia es local, menos doloroso y molesto.
  • En muy poco tiempo el paciente puede regresar a su casa y volver a realizar sus actividades cotidianas.
  •  No existen tantos riesgos como en el otro tipo de cirugía, por ejemplo en cuanto a sufrir infecciones.
  • Existen menos posibilidades de dejar cicatrices o de producir fibrosis por lo que los resultados estéticos son mucho mejores que los de la cirugía mayor.
  • No hay límite de edad ni condición física para llevar a cabo esta cirugía.
  • Durante todo el proceso va a haber comunicación entre el paciente y el doctor.
  • Menor pérdida sanguínea.

En cuanto a inconvenientes el principal sería que no podemos acceder a todas las regiones del organismo y por lo tanto no todas las operaciones se pueden realizar con esta técnica.

Indicaciones

Las situaciones más frecuentes en las que se lleva a cabo este tipo de cirugía son:
  • Para extirpar tumores o pólipos tanto del tubo digestivo alto como del bajo.
  • Para la extracción de cálculos biliares.
  • Cuando existen estenosis no malignas en estómago, esófago, colon, duodeno y recto.
  • Para tratar hemorragias digestivas y tanto altas como bajas. De esta manera evitamos la cirugía mayor.
  • Para el asentamiento de balones intragástricos en personas con obesidad.


Conclusión


Como conclusión y basándonos en todas las ventajas e inconvenientes que hemos visto, podríamos decir que es un método muy cómodo para el paciente así como seguro e indoloro, por lo que deberíamos confiar en ella y elegirla siempre que fuese necesario antes que una intervención quirúrgica tradicional.

Reservorio venoso subcutáneo

¿Qué es?


Es un catéter central interno implantado, preferiblemente en el tórax, mediante técnica médico-quirúrgica.
El reservorio es un dispositivo metálico de pequeño tamaño, situado sobre el plano muscular, que consta de una cámara con superficie de silicona adaptada para su punción y la administración de medicación. Dicha cámara está conectada a un catéter, el cual va por debajo de la piel hasta una vena de gran calibre, como pueden ser la subclavia o la yugular.
Partes de un reservorio subcutáneo

¿Para qué se utiliza?

Su implantación está enfocada para todos aquellos pacientes que precisen de mediación intravenosa durante largos períodos de tiempo, como puede ser la administración de la quimioterapia. 
El hecho de realizarles punciones venosas de manera continuada, puede llegar a provocar en estos pacientes episodios de trombosis en el sistema venoso superficial, cosa que se puede evitar con la implantación de un reservorio.
Se pueden administrar todo tipo de medicamentos por este tipo de vía: antibióticos, sueros, etc... También permiten la monitorización de la presión venosa central y la obtención de muestras sanguíneas.
Los reservorios subcutáneos proporcionan una mejor calidad de vida, evitando las punciones repetidas y el dolor que estas conllevan. También reducen el riesgo de infección, ya que la piel actúa como barrera natural.

Colocación

Antes de nada, el paciente debe de estar controlado en todo momento en cuanto a capacidad de coagulación, realizar hemogramas completos y bioquímicas.
Para la implantación, solo se administrará anestesia local y se realizará en condiciones de esterilidad, por lo que se llevará a cabo en un quirófano.
Es conveniente la administración de profilaxis antibiótica, sobretodo en pacientes inmunodeprimidos o neutropénicos.



Cuidados

Si tiene ud. implantado un reservorio subcutáneo, sepa que puede manipularlo sin problemas, ya que al estar debajo de la piel, ésta lo protege. 
En pacientes ingresados, el cuidado correrá a cargo del personal de enfermería. Para ello, se comprobará que el dispositivo esté permeable bien extrayendo sangre o infundiendo suero o medicación. Posteriormente, se limpiará con suero fisiológico y se sellará con heparina.
No debe de olvidar notificarle al personal médico que ud. tiene implantado un reservorio en caso de exploración médica, como pueden ser las pruebas radiológicas.



¿Cuándo se podrá retirar el reservorio?

Salvo en caso de complicación, su retirada se llevará a cabo una vez finalizado el tratamiento.
Al igual que su implantación, la retirada también ser realizará en quirófano.




Para más información: visite la "guía para pacientes con reservorio venoso subcutáneo" que aparece en el apartado de la derecha.